La cosecha comenzó y muchos productores aprovechan el momento para mapear sus campos. Martín Artigue (MA) y Federico Espina (FE), responsables del Departamento Técnico de A&T, cuentan en qué consiste el servicio de mapeo, enumeran las ventajas de implementarlo, mencionan por qué mejora las decisiones agronómicas posteriores, y revelan una herramienta novedosa que están utilizando para la entrega de la información al cliente.

¿En qué consiste el servicio?

MA: En época de cosecha, la máquina cosechadora recolecta los datos de productividad de cada lugar del lote. El proceso consiste en tareas a campo y tareas de gabinete. Dentro de las tareas a campo se hace una calibración inicial de vibración, distancia, altura de plataforma, corte, humedad y peso de granos.

FE: Esto se hace al inicio de la cosecha, y luego semanalmente, con el correspondiente almacenamiento de información. Por otro lado, se puede generar una nueva calibración cada vez que se cambia de cultivo, por mucha diferencia de rendimiento dentro de un mismo cultivo o por algún siniestro.

MA: Luego del trabajo a campo, comienzan las tareas de gabinete. Bajamos la información y la procesamos. Nosotros podemos bajar los mapas de rendimiento de todos los monitores existentes en el mercado. Cada marca de cosechadora tiene su propio monitor y su propio software y dentro de cada marca se van generando actualizaciones. Entonces no todos saben bajar esas actualizaciones y manejar las nuevas versiones del software que tienen.

Según el equipo Técnico, el procesamiento de datos incluye varias tareas: filtrado de datos estadísticos/agronómicos, ajuste de diferencias y combinación de datos entre diferentes monitores en un mismo lote y ajuste rinde real versus rinde de monitor estimado. El ajuste de rendimiento busca que la diferencia entre el monitoreo real y lo que marcó la cosechadora sea inferior a 2,5%.

FE: Se sobreentiende que si hay un desfasaje en el rendimiento es generalizado y el ajuste también lo es. Entonces, armamos los mapas con este ajuste y, de acuerdo a lo que el cliente solicite, le entregamos la información en archivos con formato PDF (como imagen) o en un archivo shape, que es el archivo genérico de cualquier software GIS. En el último tiempo comenzamos a ofrecerle al cliente la posibilidad de poder subirlo a Google Earth como una capa de consulta.

MA: Esto quiere decir que cuenta con un informe georreferenciado. Si el celular tiene GPS y, cuenta con la aplicación de Google Earth, puede abrir el archivo en el campo y dirigirse a cada una de las situaciones que le indica el mapa de rendimiento para verla in situ.

¿Cuál es el siguiente paso luego de tener los mapas hechos?

MA: El paso siguiente es la interpretación de esos mapas. Estos expresan gráficamente la diferencia cuantitativa de rendimiento y son el elemento que permitirá delimitar grandes zonas más homogéneas para generar una estrategia de manejo por ambiente y ya no por lote. ¿Y por qué queremos hacerlo? Para mejorar el margen de los cultivos.

¿Hay otro motivo por el cual sea interesante mapear?

MA: Además del manejo variable para mejorar la renta, si el mapeo se hace año a año, podrá verse el comportamiento de las estrategias de manejo asumidas. Por ejemplo, se podrá ver gráficamente cómo se comporta un mismo cultivo en la loma y en el bajo, o 2 variedades en un mismo lote o ver ensayos. El hecho de estar mapeando constantemente permite visualizar si las estrategias o decisiones que se toman son redituables o no. Al disponer de la evolución de los mapas, se pueden tomar decisiones a través de la interpretación del historial.

¿Por qué creen que algunos productores aún no hacen mapeo?

FE: Creo que algunos están tratando de mejorar la eficiencia de su negocio pero todavía no han visto la posibilidad que tienen a través de los mapas de rendimiento. O están sumamente vinculados con la comercialización y sentarse a interpretar la información agronómica les parece complejo.

MA: Pienso que muchos no conocen cuál es el impacto de hacer mapeo o no saben qué hacer con los mapas una vez que ya los tienen. Uno les recomienda que mapeen y te dicen: “Pero qué hago con mapas de 2000 has. Ahora tengo que interpretar a cada uno y encima analizar el historial. Es un montón de información y no tengo tiempo o no tengo la capacidad”. Creo que por estas limitaciones se están perdiendo la oportunidad de mejorar la eficiencia del ingreso de su producción. A&T facilita esta tarea.

¿El mapeo es un servicio caro?

FE: Es una tecnología de bajo costo y que aporta muchísima información. No hay ningún insumo o trabajo a campo que tenga el costo del mapeo. Una pulverización tiene un costo de 5 USD/ha y el mapeo menos de 2 USD/ha.

Ambos ingenieros coinciden en que el servicio de mapeo no se adapta masivamente porque al productor le cuesta ver el beneficio posterior. Por tal motivo, con sus clientes emplean la estrategia del ensayo para que el productor pueda ver y comparar lo que él siempre hizo con lo que ellos proponen. Entienden que nadie conoce el campo como su propio dueño y que identifican las zonas de mayor o menor rinde; sin embargo, afirman que el mapeo es mucho más preciso a la hora de delimitar esa zona y especificar el rinde, lo que les permite elegir la mejor tecnología y obtener el mejor margen del cultivo.


Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *