Martin Artigue, Gerente del Depto. Técnico, y Marcos Lucero, Ing. Agrónomo e integrante de su equipo, reconocen dos situaciones a campo cuando de malezas se trata. Una que les es ajena y otra que no.

“Vemos productores que tienen sus campos enmalezados, por lo que debieron aplicar productos de control total y rápida acción. En la mayoría de los casos a dosis superiores a las normales y costos elevados. Sobre estas situaciones, el paso siguiente debería ser analizar qué pre-emergente utilizar después de matar el manto verde en función de los antecedentes de malezas que exista,” explica Marcos.

Martín diferencia la situación que vive A&T: “En nuestro caso, afortunadamente y con mucho trabajo, nos encontramos con  campos bien manejados desde el principio del barbecho en donde se ha realizado una buena planificación en el manejo de sus residuales. A la fecha, estamos aplicando pre-emergentes para las siembras. Es parte de la planificación elegir el herbicida dependiendo del historial de malezas del lote. Esto nos ayuda a no tener que “apagar incendios” y lograr controles en tiempo y forma. En muchos casos, hemos podido bajar la cantidad de pulverizaciones por lote como así también reducir la cantidad de glifosato/ha.”

En el manejo de malezas hay que saber integrar distintas cuestiones: fecha de siembra, ambiente, variedad, distanciamiento como así también los herbicidas, considerando que la paleta de productos se actualiza año a año. Marcos indica: “No se trata únicamente de definir qué producto y qué dosis utilizar; hay que entender cómo funciona ese producto, su modo de acción, ventajas y debilidades. Y un punto clave son las mezclas de modos de acción para hacer un buen manejo de resistencia de las malezas.” Martín añade: “Ciertos productos no actúan en cuanto no estén incorporados. Una buena planificación implica no sólo lograr una aplicación de calidad sino también esperar a que llueva y luego sembrar. Si no esperás y sembrás, con cultivo y maleza emergida, el abanico de productos se reduce perdiendo herramientas de control muy eficientes”.

Otra variable importante es alternar los productos y las dosis. Mencionan que luego de varios años de aplicación de residuales puede haber fitotoxicidad en los cultivos venideros. Recomiendan archivar un historial de herbicidas y dosis utilizados por lote. Martín comenta: “Hoy quizás no tengamos problemas pero en un futuro no muy lejano sí, entendiendo que las dosis promedios pueden traernos inconvenientes sobre ambientes más frágiles. Es clave ajustar la dosis de productos por ambiente”. Marcos por su parte agrega que ya se empiezan a evidenciar algunos efectos fitotóxicos sobre los cultivos más sensibles a la acumulación de residuales, como son el trigo o maíz sobre lomas arenosas y/o cabeceras.

El Gerente Técnico concluye diciendo: “Todavía estamos a tiempo de tener en cuenta un sistema integral de manejo de malezas. El trabajo de monitoreo requiere ser muy meticuloso, adquirir una cierta metodología, tener tiempo para hacerlo, capacitarse constantemente, estar expuesto  a un constante flujo de información nueva; y hoy muchas veces el productor está más atento a variables operativas, económicas, financieras y comerciales. Por lo que puede ir en contraposición con lo que el monitoreo requiere.”


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