Entre el año 1994 y el 2014 he viajado a los EEUU en reiteradas oportunidades para visitar a los productores agropecuarios de los estados de Iowa, Illinois, Indiana, Dakota del sur, Nebraska, Kansas, Kentucky, Tennessee, Georgia y Alabama.  El objetivo fue observar cómo trabajan los productores de América del Norte con el propósito de adaptar tecnologías a nuestra realidad agropecuaria.

En mis primeros viajes pude observar las grandes diferencias que había entre la agricultura de ambos países. Sin embargo, en 20 años puedo decir que los productores agropecuarios argentinos han logrado igualar y, en muchos aspectos, superar a los productores estadounidenses, a pesar de tener que enfrentar reglas de juego adversas y cambiantes. Es por eso que en mi opinión, puedo decir que los productores argentinos:

Se convirtieron en líderes mundiales en la implementación de la siembra directa. Esta tecnología contribuye a evitar el deterioro de los suelos por las labranzas y la erosión; permite hacer un mejor uso del agua, lo cual impacta favorablemente en el resultado económico de los cultivos y contribuye a reducir el efecto invernadero al incrementar la concentración de materia orgánica en el suelo.

  • Fertilizan en forma sistemática y realizan un uso más racional de este insumo. Esta cultura evitará que se presenten serios problemas de contaminación con fósforo y nitrógeno que sí se ven en el país del norte. Es cierto que a nivel nacional se presenta un importante déficit en lo que a reposición de nutrientes al suelo se refiere, pero para revertir esto se necesita una adecuada Política de Estado.
  • Se transformaron en líderes en la incorporación de la biotecnología. Esto ha permitido incrementar la producción de granos y ha permitido reducir el uso de agroquímicos altamente contaminantes haciendo la agricultura más amigable con el medio ambiente.
  • Han instrumentado en forma exitosa el uso de bolsones reciclables para guardar la producción de granos frente al tremendo déficit de capacidad de almacenamiento que tiene el país y frente a los serios problemas que presenta el transporte de carga por la falta de una adecuada red ferroviaria y por el estado de las rutas y caminos.
  • Han abordado la agricultura de precisión y la agricultura por ambientes con mucho sentido común y en forma exitosa, mejorando el resultado económico de los cultivos y contribuyendo a la sostenibilidad del sistema haciendo un uso más racional de los insumos y de los recursos.
  • Han implementado en muchos casos sistemas administrativos, contables y de gestión, que les permiten tener muy buena información de sus empresas y en ese sentido se ve un alto nivel de conocimiento. Hoy son verdaderos empresarios agropecuarios que saben muy bien dónde están parados y esto les permite adaptarse rápidamente  a los frecuentes cambios de las reglas de juego.

ÚLTIMA GIRA, APRECIACIONES

Ahora bien, de mi última gira, puedo rescatar ciertos temas que me parecen interesantes y que me gustaría compartir:

  •  La producción de biomasa para generar energía distribuida es un área en la cual Argentina puede crecer fuertemente. Esto contribuiría a solucionar un serio problema y como fuente de trabajo en el interior del país.
  • La biotecnología es una excelente opción para solucionar varios de los inconvenientes que la humanidad enfrenta. Pero los Estados deben participar más activamente en el seguimiento y regulación.
  • Los productores agropecuarios argentinos tenemos que trabajar en nuestra imagen para pasar a ser considerados aliados de la sociedad en el camino para obtener alimentos más saludables y baratos, en forma amigable con el medio ambiente.
  • Existen diversas tecnologías para aplicar que pueden mejorar el resultado económico y productivo de los agro-negocios: sistemas conectados, Smartphone, drones.
  • La microbiología aplicada al agro es una línea de trabajo que va a tener un fuerte crecimiento en los próximos años. Permitirá controlar enfermedades o incrementar el rendimiento de los cultivos con la ayuda de microorganismos y sus exudados.

El futuro ya está entre nosotros. El futuro es esperanzador.

 

 

 

 


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