A fin del año pasado, publicamos una nota “Aplicación de fungicidas por ambiente” en la que se dio a conocer un proyecto de investigación que llevaría a cabo A&T de la mano del equipo Técnico, y cuyo responsable es el Ing. Martín Cavanagh.

Con el fin de determinar zonas dentro del lote con y sin respuesta a fungicidas, en conjunto con la empresa BASF, se planteó hacer una red de 7 ensayos en un área de influencia que se extiende desde Río Ceballos como extremo norte, Alejandro Roca al este, San Luis Capital al oeste y Huinca Renancó como vértice sur.

Obtener patrones de respuesta permitiría una aplicación de fitosanitarios dirigida con un altísimo impacto en lo económico y en el uso discriminado de productos químicos, evitando provocar contaminación y un gasto innecesario en aquellos sectores del lote en el cual la respuesta es nula o más errática.

Afortunadamente, y luego de varios meses de trabajo, se comenzaron a detectar los primeros comportamientos: muchos agroquímicos tienen respuestas diferenciales en soja según el ambiente del lote.

Primeros resultados obtenidos

Fungicidas. “En la actualidad, muchos productores fumigan todo un lote, encontrándose sin respuesta; lo que los lleva a decidir no fumigar en los próximos años. A partir de estos ensayos iniciales, descubrimos que en un mismo lote hay ambientes que ofrecen respuesta, otros que no  y al contrario, hay ambientes en los que el fungicida produjo un resultado económico negativo.”

Herbicidas residuales. “Este tipo de producto va perdiendo su residualidad según el porcentaje de arena o materia orgánica que el suelo posea. A menor porcentaje de arena y mayor porcentaje de materia orgánica, el herbicida tarda menos tiempo en degradarse y viceversa. Normalmente, en ambientes que tienen mucha arena y poca materia orgánica, hay que usar una dosis menor porque, no solamente tardan más tiempo en degradarse y pueden afectar el cultivo siguiente, sino que puede perjudicar al mismo cultivo. Por lo que la dosis de aplicación de los productos varía según el suelo.

Si hoy el productor aplica una dosis pareja en todo el lote, en algunos sectores habrá una sobredosis generando problemas para el año siguiente con posibilidad de fitotoxicidad en los cultivos o con una afección sub-clínica de la planta actual, lo que hará que rinda menos. En ciertos sectores de suelos pesados, se  puede estar aplicando menos herbicida del que en realidad se necesita, lo que desencadenará un control de malezas deficitario. En definitiva, se debería  variabilizar la dosis del producto según el ambiente.”

Para poder diagramar patrones comunes de respuesta, junto con BASF, A&T continuará trabajando en esta red de ensayos durante 3 o 4 años más. El objetivo es poder encontrar herramientas que les permitan obtener un diagnóstico, decisión y ejecución precisa, generando un gran impacto en lo productivo, económico, ambiental y en la responsabilidad social.

Como corolario, el Ing. Martín Cavanagh participo de la 9° edición del evento de Top Ciencia LASE de la empresa BASF con esta investigación y recibió una mención especial. Martín compitió con 30 asesores en la categoría “Fungicida” a nivel de asesor técnico.

 


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