A pesar de haber tenido un año de un buen rendimiento productivo, el dinero no alcanza. Un porcentaje de las empresas del sector están en quebranto. Esto se debe a una caída de los ingresos cercana al 40%, ya que el dólar no acompañó la inflación (no hubo devaluación), y a la disminución de los precios internacionales de los granos.

Entonces, en el escenario actual:

  • A los productores no les cierran las cuentas. Es decir que una vez que le adjudican un precio a su cosecha y quieren pagar sus costos, el dinero con el que se encuentran no les permite abordar la próxima campaña.
  • A su vez, enfrentan un período productivo desalentador desde el punto de vista económico, porque los precios de los granos continúan estando relativamente bajos.
  • Y si bien, los pronosticadores de clima hablan de un año “Niño”, este evento se caracterizará por bolsones o zonas de sequías, altas temperaturas, tormentas de granizo, etc. En definitiva, el clima puede presentar altos niveles de variabilidad y generarse situaciones adversas en diferentes zonas del país hasta el momento no definidas.

Para enfrentar esta situación, la mayoría de los productores tomarán diferentes decisiones:

  • Aumentar su nivel de endeudamiento bancario y/o comercial.
  • Renegociar los arrendamientos.
  • Reducir la escala del negocio.
  • Optimizar la inversión (ajustar costos y retiros).

Y algunos comenzarán a reducir sus activos fijos. Es decir, depositar ahorros en su presupuesto financiero o vender activos, como departamentos o porciones de campos chicos, para hacerse de dinero y no tener que quedar tan expuestos ante la coyuntura actual.

¿Qué es lo que se necesita en este momento?

  • En el corto plazo, ser un verdadero “piloto de tormenta”. Ante una situación acuciante, buscar los recursos necesarios para resolverla lo mejor posible y tener la mente fría para tomar las decisiones adecuadas. En caso de no cubrir con dichas condiciones, lo más importante es buscar asesoramiento financiero, contable y técnico. No tomar decisiones solo o por lo que hace el vecino.
  • En el mediano plazo, replantearse si su estrategia empresarial actual es correcta. Al haber vivido un período de altos precios agrícolas, los productores se han convertido en excelentes productores de granos. Sin embargo, están expuestos a una mono-actividad. El reto consiste en transformarse en una empresa más diversificada en sus actividades, para poder cubrir el déficit de la actividad granaria con las ganancias de otras unidades. Tales es el caso de algunos productores que en los últimos años han invertido en cerdos y hoy están cubriendo sus déficits con lo que le aporta este segundo negocio. En definitiva, no basta con pequeños ajustes. La cuestión es animarse a “patear el tablero”.

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